viernes, 17 de julio de 2015

FUDGE DE CHOCOLATE BLANCO Y OREO

                                  
Esta investigación la comencé a petición de uno de mis nietos que es fans de las chocolatinas tipo Hershey´s y  quería que le hiciera un dulce parecido. Encontré que existe un postre, suave, dulce y delicioso,  originario de Estados Unidos, de hace más de cien años, llamado fudge. Los ingredientes básicos del fudge son azúcar, leche y mantequilla. Se calienta, se funde y después se deja enfriar sin dejar de remover hasta obtener una consistencia cremosa y homogénea. Antes de que enfríe completamente se pone en un molde y se lleva al frigorífico para que endurezca y después se corta en porciones del tamaño de un caramelo. Es algo parecido a nuestras panelitas de leche pero más blando.
Existen muchas variantes de fudge, desde hacerlo con leche normal, leche evaporada, leche de coco  o leche condensada. En caso de usar leche condensada se debe omitir o reducir el azúcar. También encontré que el fudge se puede hacer, con un procedimiento diferente,  con chocolate fundido o  con cocoa. Así  que decidí hacer éste de  chocolate blanco con galletas oreo que tanto le gusta a Samu.
Ingredientes:
500 g de chocolate blanco cortado en trozos
75 g de mantequilla
Galletas oreo a gusto



A las galletas oreo se les retira el relleno y se rompen que no queden muy pulverizadas.







El chocolate blanco y la mantequilla se cortan en trozos pequeños y se llevan al baño maría hasta que se disuelvan totalmente.







Se forra el fondo de un molde con papel parafinado, film o aluminio. Se vacía una capa delgada de chocolate y se  distribuyen las galletas.






Se termina cubriendo las galletas  con el resto del chocolate. Se deja reposar y se lleva a refrigeración  hasta que enfríe completamente y quede firme.







Utilizar los extremos del papel para sacar el fudge del molde y sobre una tabla cortar porciones del mismo tamaño. Guardar en refrigeración.

domingo, 5 de julio de 2015

FONDANT

       
                     
El fondant es un tipo de glaseado o capa dulce laminada usada para decorar ciertos postres como tortas, cupcakes  o galletas. El fondant hace unos años sólo era usado para pasteles de bodas. Ahora se utiliza para todo tipo de festejo. La denominación fondant que en francés significa que se funde, hace referencia a la característica física del recubrimiento: se funde en la boca.
El fondant también es conocido como masa elástica y comenzó a usarse en el siglo XVIII en Australia, Reino Unido y países europeos. Con el paso de los años el fondant se volvió famoso dentro de los Estados Unidos y pronto se volvió una novedad.
Los ingredientes de base son: agua, gelatina sin sabor, glucosa, glicerina y azúcar glas. Pero encontramos numerosas versiones que incluyen, chocolate o masmelos.
Ingredientes:
4 cucharadas de agua
1 cucharada de gelatina sin sabor
2 cucharadas de glicerina
2 cucharadas de glucosa
1 cucharada de grasa vegetal
1 cucharadita de esencia de almendras o vainilla
3  libras de azúcar glas


En  un recipiente ponemos el agua y dejamos caer la  gelatina sin sabor en forma de lluvia, dejamos en remojo por 5 minutos,  agregamos la glucosa y la  glicerina y llevamos  al baño maría  hasta que se disuelvan, sin dejar calentar en exceso.





Retiramos la mezcla del fuego y le agregamos, poco a poco, el azúcar pulverizada y empezamos a revolver con espátula. 








Cuando ya no podamos mover la masa con la espátula, la vaciamos en la mesada sobre azúcar y  pasamos a trabajarla con  las manos, para ello, nos las untamos con un poco de manteca vegetal para evitar que se nos pegue. 





Agregamos la esencia y si se quiere el color, con precaución porque una gotica tiñe bastante. 







Se sigue amasando hasta que unifique el color y  quede una masa manejable  que se despegue de las manos y de la superficie donde se hizo.





Se  pone un poquito de manteca en las manos y se unta la masa sin excesos  por encima, se envuelve en plástico y se deja reposar por un rato. Preparamos donde estiraremos, untamos con poca grasa vegetal la superficie y con un rodillo liso y grande, que no tenga marcas en los extremos, estiramos sin dejarlo muy delgado. Ya que esté extendida y que al pastel le hemos puesto encima dulce de leche o betún grasoso lo extendemos en el pastel cortamos los excesos.

jueves, 18 de junio de 2015

BIZCOCHO DE TÉ NEGRO Y JENGIBRE

                        
Buscando entre mis apuntes encontré esta receta que no recuerdo cómo llegó a mis manos pero si la guardé debió ser porque algo en ella me fascinó. Además,  como el estilo vegano ha puesto de moda al té y al  jengibre y que, como se sabe,  son altamente  medicinales,  procedí  a desarrollarla mientras tomaba fotos del paso a paso. El resultado fue increíble: un bizcocho suave, húmedo pero sobretodo  delicioso y saludable.
Ingredientes:
1 taza de  agua
1 bolsita de té negro
1 ½ tazas de harina
¾ taza  de azúcar
60 g de margarina
1 huevo
2 cucharadas de melaza o miel
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
¼ cucharadita de sal
2 cucharaditas de jengibre  rallado




Engrasar y enharinar un molde para bizcocho. Precalentar el horno a 180°C. Tamizar la harina con el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Preparar la infusión de té y dejar enfriar.








 En un bol batir la margarina con el azúcar, agregar el té, la melaza, el huevo, el jengibre y seguir batiendo. 







Añadir los secos y mezclar con espátula hasta que no haya grumos. 








Verter en molde engrasado y enharinado y hornear 40 minutos o hasta que al introducir un palillo salga limpio. Acompaña muy bien un pocillo de café o un vaso de leche.